Tres décadas al timón del transatlántico Kompakt no han agotado a Michael Mayer. El capo de Colonia sigue conservando intacto ese olfato felino que en los noventa revolucionó el underground alemán. Icono global por derecho propio y superviviente de mil batallas en cabinas de todo el planeta, Mayer nos recibe con la honestidad por bandera. Hablamos con un artista mayúsculo que huye de las etiquetas baratas, esquiva las modas clónicas y confiesa, sin rodeos, que prefiere el sudor y la verdad de un club pequeño antes que el frío postureo de los macro escenarios. Puro romanticismo electrónico.
El sábado 30 de mayo ofrecerá su set en el 57 aniversario de Ixua en Eibar junto a nombres como Iñigo Diaz, Yngryd, Carlota, Ander Arce…
– Michael, después de tres décadas siendo el faro musical de tu ciudad natal, Colonia, ¿sientes que el “sonido Kompakt” es ya una institución que debe protegerse? ¿O más bien una entidad viva que necesita seguir evolucionando para no fosilizarse?
Antes de nada, Kompakt no es solo un sonido. Kompakt siempre ha sido un sello musicalmente muy diverso, cubriendo desde sonidos abstractos y ambient hasta pop electrónico, discos relacionados con el disco, el minimal clásico de Colonia y las vertientes más duras del techno. Esta amplia base musical nos permite enfatizar nuestra producción de distintas maneras. Cuando un entorno musical se ve saturado de música mediocre, normalmente dirigimos nuestro barco hacia otra dirección. Últimamente, el Melodic House y el Melodic Techno serían un ejemplo de ello. Fuimos fundamentales en la creación de ese sonido, pero llegó un momento en el que dejó de interesarnos. Pero bueno, siempre hay algo más interesante que publicar.
– ¿Qué queda de aquel joven que en los 90 pinchaba en Total Confusion dentro del Michael Mayer legendario de hoy —cerrando festivales ante decenas de miles de personas y convertido en un icono global de la música electrónica contemporánea?
Ese chico no ha cambiado tanto. Sigo siendo adicto a encontrar, publicar y pinchar música adelantada a su tiempo que marque la diferencia. Si tuviera que elegir, siempre preferiría un entorno más íntimo antes que un gran escenario de festival. Los clubes y eventos pequeños o medianos son donde realmente me siento cómodo. Hay una mejor conexión con la gente que baila y puedes pinchar música más aventurera.
– ¿Cómo gestionas el equilibrio entre ser el “guardián de la esencia” de un sello tan icónico como Kompakt y mantener intacta la curiosidad para descubrir el próximo talento que rompa las convenciones y redefina las pistas de baile?
No hay contradicción entre mis distintos roles. Siempre se trata de lo mismo: promover buena música y artistas interesantes. Con los años he desarrollado un sistema de coordenadas musicales en el que puedo confiar ciegamente. Si aparece un sonido realmente rompedor en algún lugar, por supuesto que lo escucharía para ver si encaja en mis sets. Pero nunca me verás corriendo detrás de una tendencia. Cuando después de la pandemia todo el mundo empezó a pinchar música súper rápida, pensé: “¿Por qué?”. Sentía que muchos DJs estaban traicionando su propia historia. Lo que más feliz y completo me hace es poder pinchar en un mismo set temas favoritos de los 70, 80, 90, 2000 y de hoy de forma coherente.
– Sueles decir que, ante todo, eres DJ. En un mundo de sets de 90 minutos y mezclas perfectamente sincronizadas con solo pulsar un botón, ¿cómo defiendes el storytelling de largo recorrido —e incluso el riesgo de equivocarte— para encontrar esa magia?
Tengo piel de elefante. A veces me pregunto dónde estarán dentro de 3, 5 o 10 años algunas de esas personas extrañas de mi feed de Instagram que se llaman a sí mismas DJs. Muchos están “en esto” por razones equivocadas. Pero luego me consuelo pensando que no durarán. Que disfruten su momento y su futura caída. Los sets largos o muy largos siempre serán mi disciplina favorita. De momento no tengo la sensación de aburrir a la gente con ellos. Si el entorno es el adecuado, esos viajes mágicos son tremendamente gratificantes para todos. Nada supera esa sensación de agotamiento feliz, comunidad y catarsis.
– Tu magnífica e icónica serie Immer cambió la forma de entender las sesiones grabadas. ¿Crees que en 2026 hemos perdido la capacidad de escuchar un set completo como si fuera una novela, de principio a fin?
No hemos perdido esa capacidad, pero sí se ha vuelto más difícil entrar en el estado mental adecuado. Lo mismo ocurre con leer un libro o ver una película larga. Las redes sociales son una droga, una distracción terrible de la vida real y de todos sus placeres. No puedo decir que haya dominado del todo la disciplina del autocuidado, pero estoy seguro de algo: es un músculo que puede entrenarse como cualquier otro.
– ¿Qué tema tuyo, después de tantos años, sigue provocándote ese “escalofrío” cuando lo pinchas en una pista?
Recientemente redescubrí mi remix de “Happiness” de Superpitcher, de 2002. No tengo ni idea de cómo fui capaz de hacer eso en aquella época.
“Kompakt nunca ha sido un sonido único; nuestra única etiqueta es la diversidad absoluta”
– Con «The Floor is Lava» (2024) vimos un regreso a la energía pura. ¿Necesitabas sacudirte la introspección de la pandemia para reconectar con el sudor de la pista?
Durante la pandemia —como tantos otros— me encontré en una situación muy extraña. De repente tenía muchísimo tiempo libre. Podría haber pasado cada día en el estudio y muchas veces lo hice. Pero era incapaz de producir música de club. Cada bombo era un doloroso recordatorio de que los clubes estaban cerrados. Así que hice música muy extraña en aquellos días, probablemente nunca verá la luz, pero cumplió una función terapéutica. The Floor is Lava documenta mi sensación de haber vuelto a nacer después del COVID. Sentí una necesidad muy lúdica de explorar ideas alternativas conectadas directamente con mi historia musical. Todos los géneros predominantes eran un absoluto “no-go” … de ahí el título del álbum.
– Eres un remixer extraordinario y has remezclado, entre muchos otros, a Depeche Mode o Pet Shop Boys. ¿Cómo abordas el ADN de una banda legendaria sin perder tu propia identidad en el proceso?
Hay una línea muy fina entre mantener intacto el ADN del original y ser lo suficientemente irrespetuoso como para dejar tu propia huella en el remix. Algunas decisiones son más difíciles que otras. Si sirve para la pista, está bien eliminar la parte C de una canción o incluso un verso entero. La destrucción está justificada cuando conduce a una nueva creación significativa. Aunque no todos los artistas piensan así. Tengo una lista bastante larga de remixes rechazados para nombres bastante importantes. No siempre puedes obligar a la gente a aceptar su propia suerte 🙂
– ¿Qué busca Michael Mayer actualmente en una demo para Kompakt? ¿Es una cuestión de técnica o de esa chispa emocional imposible de explicar con palabras?
Principalmente lo segundo. Un atributo difícil de poner en palabras. La música trata de emociones. Los tiburones pueden oler sangre a gran distancia. Yo normalmente puedo saber en pocos segundos si un tema tiene “eso especial” o no. Es intuición.
– Mirando atrás, tu proyecto Supermayer junto a Superpitcher nos regaló momentos de maravillosa locura. ¿Sigue habiendo espacio hoy para ese hedonismo juguetón y menos serio?
¡Espero sinceramente que sí! ¿Qué sería del mundo sin un poco de locura? Por desgracia, desde que Superpitcher se mudó a París nos vemos mucho menos.
– ¿Qué nuevas máquinas o herramientas han entrado recientemente en tu estudio y han cambiado tu forma de esculpir sonido?
Trabajo con un ordenador Apple DualCore de 2012 y he llegado a un punto en el que ya no puedo actualizar nada más. Voy a tener que cambiarlo muy pronto y me aterra pasar horas en el infierno de las actualizaciones. Todo el tema tecnológico no es precisamente mi parte favorita de hacer música.
– Muchos productores terminan instalándose en una fórmula, pero tú pareces estar en búsqueda constante de una “frecuencia emocional”. ¿Es eso, ante todo, una necesidad para ti?
Siempre empiezo desde cero. Una hoja en blanco. Sí, eso me gusta muchísimo.
“Cuando una escena se satura de música mediocre, dirigimos nuestro barco hacia otra dirección: huimos de lo predecible”
– Has dicho muchas veces que “producir es como escribir un diario”. Si escuchamos tus temas de los dos últimos años, ¿qué historia cuentan sobre la etapa vital actual de Michael Mayer?
Parece ser una etapa de serenidad, cambio y transformación, con todas sus contradicciones y sorpresas.
– El sonido de Colonia siempre ha sido cálido. Con las tecnologías digitales actuales, ¿cómo luchas en el estudio por preservar esa “calidez analógica” que te define?
Eso me sale de manera muy natural. Tengo una fuerte alergia a los sonidos prefabricados y demasiado pulidos. Cada sonido necesita ser tratado y personalizado.
– No podemos terminar sin preguntarte cómo ves el rumbo actual de la música electrónica en general y del techno (y hard techno) en particular…
Las tendencias van y vienen… Cuando empezamos Kompakt en 1993, el sonido predominante en Alemania era la rave techno de gran formato. 150 BPM, redobles infinitos y líneas melódicas baratas. De alguna forma estamos en una situación parecida ahora mismo. Entiendo perfectamente la necesidad de velocidad que tienen los jóvenes, aunque yo no pueda ofrecérsela. Estos tiempos tan extraños realmente piden una banda sonora que canalice toda la rabia y decepción hacia los líderes del mundo. Y cuando los chavales necesiten un abrazo… aquí estaremos con los brazos abiertos.
– ¿Tienes relación con DJs y productores españoles? ¿Con quién disfrutas compartiendo cabina, estudio o una larga cena con buen vino?
¡Claro! Hay muchos. Históricamente, DJ Fra debe ser el primero en ser mencionado. Y últimamente no puedo tener suficiente tiempo de calidad con Raxon.
– Volverás a tocar en el País Vasco en los próximos meses, concretamente en Ixua el 30 de mayo. ¿Qué esperas de este nuevo encuentro con el público vasco? ¿Te hacen sentir especial cada vez que vienes?
Tengo muchísimas ganas de volver a ver los hermosos paisajes de vuestro país y disfrutar de vuestra gastronomía. Solo guardo grandes recuerdos de mis visitas anteriores. Hay una vibra muy especial entre esas montañas.
– Finalmente, maestro Mayer, ¿hacia dónde se dirige tu próxima exploración sonora? ¿Estás experimentando con tempos o estructuras que antes considerabas “más allá de los límites” de Kompakt?
Estoy jugueteando con algunas ideas para una posible banda sonora de película. Lleva mucho tiempo en mi lista de deseos, pero nunca había encontrado el tiempo necesario para centrarme en un proyecto así. Pero bueno… a un chico joven se le permite soñar.
Entrevista de Fernando Fuentes
